Productores orgánicos de Guanacaste cultivando salud, suelo y comunidad.
Salud, suelo y comunidad
Tres pilares que sostienen lo que hacemos, y que se refuerzan entre sí.
Salud
Alimentos sin agroquímicos para quien los siembra y para quien los come. Una finca orgánica protege primero a la familia productora, y de ahí al consumidor.
Suelo
Tierra viva, no sustrato químico. Compostaje, abonos verdes y rotación de cultivos, porque un suelo cuidado es la base de todo lo demás.
Comunidad
Más de doce familias que comparten lo que aprenden, se acompañan en lo difícil y abren mercados juntas. Lo que funciona en una finca, se replica en las otras diez.
¿Se puede vivir de la tierra sin envenenarla?
Doce familias de Guanacaste se hicieron esa pregunta en 2009. Dejaron los químicos, compartieron lo que aprendían y se organizaron. Los primeros años fueron difíciles, pero los suelos respondieron.
Hoy somos una asociación con más de veinticinco miembros, con once familias con fincas certificadas orgánicas, varias iniciando el proceso de transición y 3 de producción apícola y ganadera libre de pesticidas. Lo que más nos enorgullece es que cada productor que se suma demuestra que una agricultura, una ganadería y una apicultura sana son posibles.
Conocé cómo empezó todo
La tierra, la gente, el trabajo.
Más de 25 familias, una sola convicción.
Las familias detrás de lo que comés
Más de 25 familias enlazadas en el proceso de producción y consumo sano en Guanacaste. Cada uno con su finca, su historia y la misma convicción: que se puede cultivar y comer sano recuperando en el proceso nuestras fuentes de agua, suelo y vida en general. Somos 11 fincas orgánicas certificadas, 3 fincas con modelos de producción sostenible apícola y ganaderos libres de agroquímicos, y varios consumidores que apoyan el día a día de la producción orgánica.
Conocé a cada Asociado